ESPAÑA EN LA OTAN

 

El 12 de marzo se cumplen 40 años del referéndum sobre la permanencia de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La efemérides se celebra en un contexto, nacional e internacional, muy distinto al que había en 1986.

La participación de España en este bloque militar tiene una gran importancia desde el punto de vista geopolítico, de defensa y económico, pero a pesar del tiempo transcurrido, aun no ha finalizado el debate sobre la conveniencia de la participación de España en esta organización.

Dadas las grandes repercusiones que tuvo el referéndum y la nueva situación geopolítica que existe tras el acceso de Donald Trump en un segundo mandato, a la presidencia de los Estados Unidos, creo que vale la pena reflexionar sobre qué supuso para nuestro país aquel referéndum y cual es actualmente la situación de España en la OTAN.

En este artículo del blog se describen los antecedentes del referéndum, desde la creación de la OTAN en 1949 hasta la integración de España en la misma en 1982; los cambios políticos que condujeron a su convocatoria; el desarrollo de la campaña y los datos del referéndum. Termina con algunas consecuencias políticas, la situación en la que se encuentra España en la OTAN en la actualidad y algunas conclusiones.

Desde la creación de la OTAN hasta la integración de España.

La OTAN se creó el 4 de abril de 1949, cuando Estados Unidos Canadá y diez estados de Europa firmaron en Washington el Tratado del Atlántico Norte. España no fue invitada a participar debido al papel jugado por Franco durante la II Guerra Mundial y la dictadura que impuso tras la guerra civil española. Tras la muerte del dictador se iniciaron las conversaciones, que concluyeron en mayo de 1982, durante el gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo, con la entrada de España en la OTAN con la oposición de los partidos de la izquierda.

Cambios en la postura política del PSOE

El PSOE también se opuso. En el Congreso del partido celebrado en 1979, aprobaron que la política exterior de España no debía estar dirigida a la consolidación de los bloques militares entonces existentes, OTAN y Pacto de Varsovia. Por tanto acordaron su negativa a la integración en la OTAN. Aducían, entre otras razones, que la alianza militar era más favorable a los intereses de Estados Unidos que a los de Europa.

Tras la entrada de España en la OTAN inició una campaña bajo el lema “OTAN de entrada NO” y exigiendo un referéndum para que los españoles se pronunciaran sobre dicha entrada.

En octubre de 1982, con el triunfo del PSOE en las elecciones generales, se paralizó el proceso de integración.

Exigencia de un referéndum

Durante la campaña electoral el PSOE ratificó la necesidad del referéndum. Los partidos de la derecha manifestaron que esto no era necesario y los de la izquierda consideraban que la entrada en la OTAN era contraria al sentir de la mayoría de la población y por tanto se debía contar con su opinión.

Durante los primeros años de gobierno el partido socialista irá modificando sus posiciones en política exterior. En octubre de 1984 Felipe González hizo público un decálogo sobre cómo debía orientarse la política exterior española. En el mismo se incluía la permanencia de España en la OTAN. Durante el XXX Congreso del PSOE, celebrado en diciembre de 1984, se aprobaron las nuevas propuestas en política exterior y por tanto la integración en la OTAN. Los grupos contrarios a la permanencia en la OTAN exigían la convocatoria del referéndum al que el PSOE se había comprometido.

La campaña

Convocada la consulta que debía celebrarse en 1986, se inició una intensa campaña. Participaron los líderes políticos, pero también sindicatos, intelectuales y personalidades del mundo de la cultura y el debate llegó a la calle.

El PSOE pasó de su “OTAN de entrada no” a defender la permanencia en la misma. Entre los argumentos utilizados para defender su postura defendían que lo hacían por el interés de España, la necesaria vinculación y corresponsabilidad en un sistema europeo de defensa así como la europeización definitiva de España también en lo militar.

Los partidos de la izquierda y la sociedad civil, articularon organizaciones pacifistas para realizar una campaña por el no a la OTAN, bajo el lema “OTAN no, bases fuera”. Estas organizaciones y partidos de la izquierda constituyeron en 1983, la Coordinadora Estatal de Organizaciones Pacifistas (CEOP). El PCE junto con sectores del PSOE (Izquierda Socialista) y las juventudes del PSOE crearon la Comisión de Acción por la Paz y el Desarme y en 1984 constituyó, junto con el partido Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez, la Mesa Pro Referéndum presidida por el entonces comunista, Ramón Tamames.

El 25 de enero de 1986 se constituyó la Plataforma cívica para la salida de España de la OTAN, que tuvo un papel muy activo en la campaña del referéndum, propugnando el voto negativo a la propuesta del Gobierno socialista. La asamblea fue presidida por el escritor Antonio Gala, quien señaló que la permanencia de España en la Alianza Atlántica significa, entre otras cosas, supeditar nuestra política exterior a la que imponga Estados Unidos.

En la Plataforma participaron diversos partidos, sindicatos, personas del mundo de la cultura y organizaciones contrarias a la permanencia de nuestro país en la Alianza Atlántica. Los actos que convocaron tuvieron un amplio eco, con manifestaciones masivas.

Los representantes de los principales bancos españoles emitieron una declaración formal a favor del voto afirmativo en el referéndum. También los principales medios de comunicación, apoyaron las tesis del gobierno.

Resultados y consecuencias

La pregunta sobre la que los españoles tenían que pronunciarse en el referéndum era la siguiente:

El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos:

1.º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada.

2.º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.

3.º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España.

¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?”

La propuesta favorable a la permanencia de España en la OTAN resultó la más votada. En concreto los resultados fueron de un 52,5% de votos a favor del SÍ, el 39,8% votaron NO, un 6,5% votaron en blanco y hubo una abstención del 40,6%.

Por tanto se aprobó en referéndum la permanencia de España en la OTAN, sin integración militar ni presencia nuclear. En 1997, con el gobierno del PP presidido por José María Aznar, España se integró en la estructura militar, incumpliendo la primera de las condiciones aprobadas en el referéndum. También se corrigió la segunda de las cláusulas, permitiendo que Estados Unidos pueda instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español, previa autorización del gobierno.

Una de las consecuencias de la amplitud de este movimiento, por la Paz y contra la OTAN, fue que el 27 de abril de 1986 los partidos políticos Partido Comunista de España (PCE), Partido de Acción Socialista (PASOC), Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), Federación Progresista, Partido Carlista, Partido Humanista e Izquierda Republicana constituyeron Izquierda Unida.

Situación actual

La participación de España en la alianza militar ha supuesto un importante aumento del gasto en defensa. Del 0,92% del Producto Interior Bruto (IPC) que se destinó en 2014, ha pasado al 2% en 2025. La media de la alianza ha pasado del 2,58% en 2014 al 2,71% en 2024, siendo Polonia (4,12%) y Estonia (3,43%) los países que mayor esfuerzo relativo han realizado, superando a Estados Unidos (3,38%). No obstante, dado el enorme PIB de este país, aporta casi dos terceras partes del presupuesto de la OTAN.

Este importante aumento del presupuesto de defensa, ha provocado un intenso debate entre los partidos políticos españoles, ya que los partidos de la izquierda incluido Sumar, socio del gobierno, lo consideran excesivo, ya que ese aumento va en detrimento de la inversión en partidas sociales tan necesarias como vivienda o educación. El coordinador de Izquierda Unida, Antonio Maillo, ha manifestado que “En un contexto de emergencia social, climática y habitacional, es urgente priorizar las necesidades reales de la ciudadanía. Y esta no lo es”.

En su regreso a la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empezó a presionar y amenazar a sus aliados para elevar su gasto militar hasta el 5% del PIB. El Gobierno español preveía llegar a un gasto militar de un 1,32% en 2025 para alcanzar el 2% comprometido en 2029. Por tanto ha adelantado en cuatro años el aumento del presupuesto de defensa hasta el 2% del PIB. Pero además del importante aumento del gasto en defensa, España tiene una gran implicación en las operaciones militares en el Báltico, Letonia, Bulgaria, Turquía o Líbano.

La exigencia de Donald Trump de que los países miembros de la OTAN eleven su presupuesto de defensa hasta el 5%, supone una subida fortísima de la que se beneficia, fundamentalmente, Estados Unidos que es el principal proveedor de armas a los países miembros. A pesar del importante aumento del presupuesto de defensa realizado por el gobierno español, Trump ha centrado la exigencia de ese aumento hasta el 5% en España. Son ya varias las ocasiones en las que el republicano ha criticado en los últimos meses a España por no incrementar su gasto, llegando incluso a sugerir que debería ser expulsada de la OTAN si no se compromete a llegar al 5% del PIB.

Por otra parte Trump ha demostrado un enorme desprecio por los países miembros de la OTAN, a los que ha llegado a amenazar con no socorrer militarmente a los que no destinen más recursos a defensa. A eso hay que añadir su deseo de anexionarse Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca que es miembro de la OTAN.

Conclusiones

Cuarenta años después del Referéndum, no se cumplen las condiciones del mismo: España está integrada en la estructura militar de la OTAN y Estados Unidos puede instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.

Supone un elevado coste destinado a defensa, en detrimento de otras necesidades básicas como educación, sanidad o vivienda.

Tal y como manifestaba el PSOE en su XXIX Congreso la alianza militar es más favorable a los intereses de Estados Unidos que a los de Europa. Las últimas declaraciones y actuaciones del presidente norteamericano han demostrado que Estados Unidos, principal socio de la OTAN, ha dejado de ser un aliado fiable de Europa.

La invasión de Rusia en Ucrania y el papel de Estados Unidos en el conflicto, demuestran que la seguridad europea no tiene que pasar necesariamente por la OTAN, sino que es necesaria una autonomía europea, también en materia de defensa y seguridad.




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